Tu salud mental como mamá que acaba de tener un bebé
¿Qué es la salud mental materna?
La salud mental materna se refiere al bienestar mental y emocional de una mamá durante el embarazo y el primer año después de dar a luz, pero si las condiciones de salud mental materna no reciben tratamiento, sus síntomas podrían durar hasta tres años. Las emociones y experiencias que acompañan esta transición hacia la maternidad pueden comenzar durante el embarazo, poco después del nacimiento del bebé, meses más tarde o incluso mucho después de su primer año de vida.
No hay dos experiencias que sean exactamente iguales. Desde el principio, algunas mamás se sienten entusiasmadas, conectadas y seguras de sí mismas. Otras se sienten agobiadas, inseguras, insensibles o diferentes a como eran antes. Muchas sienten una mezcla de emociones que van cambiando con el tiempo.
Si las cosas son más difíciles o diferentes a lo esperado, no significa que seas mala mamá. Tener dificultades durante el posparto es más común de lo que muchas personas creen.
Y aquí está la verdad esperanzadora: los desafíos de salud mental materna suelen ser temporales y se pueden tratar. Con la atención, el apoyo y los recursos adecuados, la mayoría de las mamás pueden notar una mejoría significativa y duradera. Y cuando las mamás cuidan su salud mental, los pequeños también se benefician.
Melancolía o tristeza posparto (Baby Blues)
El estado de melancolía o tristeza después del nacimiento de un bebé (también conocido como Baby Blues) incluye una variedad de emociones que experimentan la mayoría de las mujeres a medida que se recuperan de las exigencias físicas y emocionales del embarazo, el trabajo de parto, el momento de dar a luz y los primeros días con el bebé. Estos sentimientos pueden incluir:
- Llanto
- Irritabilidad
- Ansiedad
- Cambios en el estado de ánimo
- Agobio
- Desgaste
Aunque la duración e intensidad pueden variar de persona a persona, los síntomas del Baby Blues por lo general desaparecen dentro de las primeras 2 o 3 semanas después del nacimiento del bebé.
Si estos sentimientos van más allá de las 2 o 3 semanas, o comienzan a afectar tu bienestar, tus relaciones o tu habilidad para manejar tu vida diaria, habla con alguien de confianza, un profesional de atención médica o un profesional de salud mental, como un trabajador social o un terapeuta.
No tienes que esperar hasta sentirte abrumada para pedir ayuda: solicítala en cualquier momento de tu proceso.
La ansiedad del atardecer (Sundown Scaries)
La ansiedad al atardecer (conocida como Sundown Scaries) describe una experiencia que les ocurre a muchas madres: una oleada de terror, preocupación ansiedad y tristeza que aparece al final de la tarde y durante las primeras horas de la noche. Se puede deber a varias cosas, entre ellas:
- Irritabilidad del bebé, que suele aparecer al final de la tarde o al principio de la noche
- Agotamiento acumulado durante el día
- Pensar que dormirás poco porque el bebé se despertará durante la noche
- Cambios hormonales
- Pensar que te podrías sentir sola mientras cuidas al bebé por la noche
Volver a conectar contigo
Muchas mujeres describen como “recuperar su brillo” el momento en que se reconectaron consigo mismas después de tener un bebé. Para algunas, esto sucede poco a poco a lo largo de meses o años. No hay un plazo correcto ni un único camino.
Si sigues sintiéndote desconectada de ti misma, puede ser útil explorar los recursos disponibles o hablar con un profesional de atención médica o un proveedor de salud mental, como un trabajador social o un terapeuta.
Algunos hitos esperados de la maternidad
Aunque cada experiencia de maternidad es diferente, hay algunas cosas que muchas madres podrían vivir:
Primeros hitos (0 a 3 meses)
- Primeras revisiones médicas del bebé
- Consultas médicas de la mamá después del parto
- Citas médicas de seguimiento
- Completar los trámites legales de adopción
- Presentar al bebé con la familia
Hitos posteriores (por lo general después de los 3 meses)
- Regreso al trabajo y vida social
- Inicio la guardería
- Cambios en las responsabilidades de atención al bebé
Hitos emocionales y de apoyo
- Baby Blues
- Adaptación al cuarto trimestre
- Postpartum Cliff
Términos útiles que conviene conocer
Perinatal: Desde la concepción hasta el primer año del posparto
Prenatal / Antenatal: Durante el embarazo
Posparto / Posnatal: Después del embarazo
Depresión posparto: Una de muchas condiciones de salud mental materna que se puede presentar después del embarazo, y que se caracteriza por sentimientos intensos de tristeza, ansiedad, desesperanza u otros cambios que pueden afectar la vida diaria.
Ansiedad perinatal: Sentimientos intensos o constantes de temor, miedo o ansiedad que pueden ocurrir durante el embarazo o después del nacimiento del bebé.
Depresión perinatal: Depresión que puede ocurrir durante el embarazo o después del nacimiento del bebé y que podría incluir tristeza persistente, desesperanza, pérdida de interés y otros cambios tanto en el estado de ánimo como en el funcionamiento diario.
TEPT posparto: Respuesta a un trauma que se puede desarrollar después de una experiencia angustiante o traumática durante el embarazo, el parto o el posparto. Puede incluir recuerdos intrusivos, pesadillas, ansiedad, evitación o sentir una tensión constante.
Depresión posterior a la adopción: De manera similar que la depresión posparto, la depresión después de la adopción es una condición de salud mental que puede afectar a nuevos padres y madres adoptivos y que podría incluir sentimientos de tristeza, ansiedad, agobio o angustia.
Psicosis posparto: Es la condición de salud mental más extrema y grave que puede ocurrir después del nacimiento de un bebé, y que afecta a 1 o 2 mujeres por cada 1 000 nacimientos. Puede incluir alucinaciones, delirios, paranoia, confusión u otros cambios importantes. Se trata de una emergencia médica: una mujer que experimenta psicosis posparto necesita tratamiento médico de inmediato. La psicosis posparto aumenta el riesgo de suicidio e infanticidio.
Hablar con tu proveedor de atención médica
Aunque es posible que algunos proveedores de atención médica te pregunten sobre tu salud mental o tu bienestar durante las consultas, otros quizá no lo hagan. Pero no necesitas encontrar las palabras perfectas ni esperar hasta sentirte agobiada para plantear estas preocupaciones. Compartir con tu equipo de atención cómo te has sentido puede ayudar a ponerte en contacto con el apoyo que necesitas. También es una parte importante de tu cuidado y el de tu familia.
Durante una consulta, podrías decir:
“Últimamente me he sentido distinta a como era antes”.
“Me he sentido más agobiada de lo que esperaba”.
“Me gustaría hablar sobre cómo me he estado sintiendo emocionalmente”.
Preguntas que podrías plantear:
“¿Hay algún recurso u opción de apoyo que recomienden?”
“¿Qué debería hacer si las cosas se vuelven más difíciles antes de mi próxima consulta?”.
Si buscas ayuda entre una cita médica y la otra:
“He notado algunos cambios en cómo me he sentido y me gustaría hablar con alguien sobre opciones de apoyo”.
“Creo que me beneficiaría recibir apoyo adicional de salud mental y me gustaría orientación para los siguientes pasos”.
“Recuerda: No necesitas tener todas las respuestas para buscar ayuda. Comenzar a hablar de esto suele ser el primer paso”.
Pensamientos intrusivos y mamás que acaban de tener un bebé
Los pensamientos intrusivos incluyen tanto ideas como imágenes no deseadas que pueden resultar perturbadoras y causar miedo. Son comunes entre muchas mamás que acaban de tener un bebé y por lo general se relacionan con el temor de lastimar accidentalmente a tu bebé o de no poder protegerlo de algún daño. Pueden aparecer de repente y causarte ansiedad, vergüenza o angustia.
Tener pensamientos intrusivos no significa que quieras que esas cosas sucedan, o que reflejen tus intenciones, valores o personalidad. Estos pensamientos pueden aparecer cuando el cerebro de una mamá que acaba de tener un bebé entra en un modo de protección para mantenerlo a salvo.
Si se vuelven persistentes o más intensos, interfieren en tu vida diaria o te causan mucha angustia, ponte en contacto con un profesional de la salud mental o un proveedor de atención médica, como un trabajador social o terapeuta.
Conoce la diferencia
Los pensamientos intrusivos son diferentes de los pensamientos acerca de las cosas que quieres realizar o de experiencias en las que sientes que has perdido el contacto con la realidad. Si escuchas o ves cosas que otras personas no perciben, te sientes inusualmente confundida o tienes ideas paranoicas, tienes creencias que no parecen basarse en la realidad o sientes que tú o tu bebé están en peligro debido a estas experiencias, busca atención médica de inmediato. Estas pueden ser señales de psicosis posparto, una condición poco frecuente pero grave que requiere tratamiento urgente.
Conoce las señales
Acabo de tener un bebé. ¿Cómo puedo cuidar mi salud mental?
No hay una manera correcta de cuidar tu salud mental cuando acabas de tener un bebé. Lo que parece útil para una persona, puede no serlo para otra. Esta son algunas maneras sencillas de comenzar:
- Nombra o describe lo que estás sintiendo.
- Cuéntale a una persona de confianza cómo te sientes.
- Observa y anota patrones en lo que estás sintiendo.
- Habla de tus necesidades con un profesional de atención médica.
- Busca recursos adecuados para ti y tus circunstancias actuales.
- Haz que cada pequeño avance cuente.
- Pide a tus seres queridos que te ayuden con cosas específicas y prácticas.
Mitos y realidades de la maternidad
Las dificultades emocionales pueden estar determinadas por muchos factores y no reflejan tu valor como madre.
Los problemas de salud mental pueden comenzar durante el embarazo o después del parto, y se pueden manifestar semanas o meses después, o incluso mucho más adelante en tu proceso de maternidad.
Las opciones de tratamiento pueden ser muy variadas, pero afortunadamente, hay medicamentos seguros y efectivos que las mujeres pueden tomar durante el embarazo o la lactancia. Un profesional de atención médica te puede ayudar a encontrar el medicamento que se adapte mejor a tu situación.
Algunas experiencias y circunstancias pueden aumentar el riesgo de desarrollar una condición de salud mental materna. Estas pueden incluir, entre otras:
- Experiencias adversas en la infancia (ACE)
- Encontrarte en servicio militar en este momento o anteriormente, ya sea como miembro activo o como cónyuge
- Trauma del parto
- Discapacidades
- Pobreza
- Tener un bebé en la unidad de cuidados intensivos neonatales (NICU)
- Tener un historial personal o familiar de condiciones de salud mental
- Experimentar violencia de pareja durante el embarazo
La salud mental de una mamá que acaba de tener un bebé está influenciada por mucho más que sus propios pensamientos y sentimientos. Aspectos como el cuidado infantil, las finanzas, las políticas de licencia laboral, el acceso a la atención médica y las personas a su alrededor pueden afectar la manera en que se siente y vive la maternidad.
Cuidarte te beneficia tanto a ti como a tu bebé. Cuando necesites tiempo para ti, busca ayuda en tu red de apoyo. Al permitir que personas conocidas y de confianza cuiden de tu bebé mientras tú te tomas un descanso aseguras que tu bebé siga disfrutando de interacciones afectivas y positivas con personas queridas mientras tú recargas energías.
Buscar apoyo puede ser útil en cualquier momento.
Las experiencias pueden ser muy variadas, y la mayoría de las madres no representan un peligro para sus hijos.
Las experiencias difíciles durante el parto pueden tener efectos emocionales duraderos para algunas mamás.
Las personas que adoptan pueden experimentar una amplia variedad de problemas de salud mental después de la llegada de un hijo.
Cosas que puedes probar
¿Qué recursos están disponibles?
El apoyo puede provenir de muchos lugares:
Profesionales médicos, como gineco-obstetra (OB-GYN), parteras, proveedores de atención primaria y pediatras.
Profesionales de la salud mental, como terapeutas, psicólogos y psiquiatras.
Paraprofesionales, como trabajadores comunitarios de la salud, doulas y consultores de lactancia.
Apoyo entre pares, como comunidades religiosas y culturales, grupos de apoyo y organizaciones para mamás que acaban de tener un bebé.
¿Qué condiciones de salud mental se pueden presentar durante el embarazo y el posparto?
Convertirse en mamá puede estar relacionado con diversas experiencias de salud mental, como:
- Depresión
- Trastornos de ansiedad
- Trastorno obsesivo-compulsivo (TOC)
- Trastorno de estrés postraumático (TEPT)
- Trastorno bipolar
- Trastornos por consumo de sustancias
- Psicosis posparto
La psicosis posparto es una emergencia médica que afecta a 1 o 2 mujeres por cada 1 000 nacimientos. Las mamás que acaban de tener un bebé y están experimentando psicosis pueden parecer desconectadas de la realidad o ver o escuchar cosas que otras personas no perciben.Quienes presentan estos síntomas necesitan atención médica inmediata. Estas son algunas medidas recomendadas:
- No la dejes sola ni a solas con su bebé o sus hijos.
- Encuentra a otra persona adulta que pueda ayudar.
- Llama al 911 y explica que estás con alguien que está en una crisis de salud mental.
- Llévala a la sala de emergencias más cercana para que la evalúen.
Ten en cuenta que estas experiencias también se pueden presentar en personas que adoptan.
No tienes que esperar hasta que las cosas se salgan de control para buscar apoyo. Puedes pedir ayuda en cualquier momento de tu proceso. Si te sientes agobiada, como si hiiberas dejado de ser la persona de siempre o no estás segura de lo que estás experimentando, hay apoyo disponible. Cuidar tu salud mental es cuidar de ti, y también de tu hijo y tu familia.
Echa un vistazo a las Cosas para Probar o al Centro de Recursos para ayudarte a guiar tus conversaciones y brindar apoyo.
Descubre más herramientas y recursos para tu salud mental
- Línea de ayudaLínea Nacional de Asistencia a la Salud Mental Materna (HRSA)
- Artículo | Sitio webRecursos sobre salud mental y embarazo
- Línea de ayudaPSI Línea de ayuda
¿Qué emociones, cambios de ánimo y experiencias de vida ocurren cuando una mamá acaba de tener un nuevo bebé?
La salud mental materna no se presenta siempre como tristeza. Muchas personas sienten una amplia variedad de emociones, y reconocerlas te puede ayudar a entender mejor por lo que estás pasando.
Algunas de las experiencias comunes podrían incluir:
Ansiedad
Desconexión
Aislamiento
Cambios en la identidad
Experiencias difíciles durante el parto
Alteraciones del sueño
Presiones asociadas con las tareas de cuidado, entre otras