Salud Mental Materna

Cómo cuidar tu salud mental ahora que acabas de tener un bebé

Tu salud mental siempre es importante, pero más aún cuando llega un bebé a la familia. Aprende a reconocer las señales de que tu mente y tu cuerpo podrían necesitar un poco más de apoyo. Porque cuando cuidas tu mente, tu bebé también se beneficia.

¿Cuáles son las señales de que podría necesitar más apoyo?

Descubre qué cambios mentales, emocionales y físicos pueden acompañar esta nueva etapa de tu vida, y formas sencillas de cuidarte cuando las cosas se ponen difíciles. No hay una manera correcta o incorrecta de sentirte, pero notar cómo te sientes te puede ayudar a encontrar las herramientas y el apoyo que necesitas.
  • ¿Cuáles son las señales de que podría necesitar más apoyo?

    Me siento agotada y exhausta

    Todo el proceso, desde el embarazo hasta el trabajo de parto y el momento de dar a luz, y después el cuidado de un bebé, puede ser física y emocionalmente agotador. De repente, estás manejando una serie de expectativas nuevas además de cuidar de ti misma, y esto se puede sentir aún más pesado cuando el apoyo escasea al principio. Señales comunes de desgaste incluyen agotamiento, dificultad para pensar con claridad, dolores de cuerpo y cabeza, así como sentimientos de frustración.

    Las etapas iniciales de la maternidad se pueden sentir como si funcionaras sin baterías. Sentir que llegaste al límite es una señal de que necesitas recurrir a tu red de apoyo, aunque solo sea para tomarte un breve descanso. Dedicar tiempo a recargar energía y aceptar ayuda puede ser útil para comenzar a recuperarte del desgaste. Descubre algunas formas sencillas de facilitar este proceso en la sección Cosas que puedes probar. Si el agotamiento no desaparece o comienza a sentirse como algo más que cansancio, habla con un proveedor de atención médica.

  • ¿Cuáles son las señales de que podría necesitar más apoyo?

    Me siento desconectada emocionalmente

    Sentirse distante, desconectada o insensible puede estar relacionado con los cambios hormonales abruptos de las primeras etapas de la maternidad. Puede que te cueste sentir un vínculo con tu bebé, que no sepas bien cómo reaccionar a sus emociones o que incluso evites el contacto físico. La desconexión también puede estar relacionada con trauma, falta de sueño o no contar con el apoyo que necesitas.

    Esto no tiene nada que ver con tu capacidad de ser una buena mamá ni significa que quieras menos a tu bebé. Cada familia tiene su propia forma de crear vínculos, y el proceso puede tomar tiempo. Sentir una conexión no significa interacción constante: cuando tu bebé está seguro y bien cuidado, estar en la misma habitación mientras tú haces algo que te ayude a recuperar energía puede favorecer el acercamiento entre ustedes.

    Cantar una canción que suelas cantar, hacer contacto visual o hablarle a tu bebé mientras haces tus actividades del día son formas sencillas de empezar. Si la desconexión persiste o se intensifica, un proveedor de atención médica te puede ayudar. Conoce más formas de cuidar tu salud mental en Cosas que puedes probar. 

  • ¿Cuáles son las señales de que podría necesitar más apoyo?

    Estoy sintiendo frustración y enojo

    Algunas mamás pueden sentir enojo e irritabilidad durante las primeras etapas de la maternidad. Los altibajos hormonales y los cambios en las rutinas, junto con la sobreestimulación, la falta de sueño y sentir que toda tu energía se consume por las nuevas responsabilidades, pueden hacer que te enojes con más facilidad.

    Puede que durante la atención diaria que le brindas a tu bebé, te agobien los sonidos fuertes o el contacto físico (esto se conoce a veces como “touched out” o sentirse saturada por estar en contacto constante). Podrías notar que tienes menos paciencia, te irritas con mayor facilidad o tienes reacciones más repentinas de lo habitual.

    Esto también le pasa a otras mamás y, en muchos casos, esa intensidad disminuye a medida que recuperas tus horas de sueño y cuentas con apoyo. Cuando sientas que el enojo crece, en nuestra sección  Cosas que puedes probar encontrarás formas sencillas de reducir la presión, como alejarte por un momento y respirar lentamente, o pedirle a alguien de confianza que se encargue del bebé. Si el enojo es constante, te asusta o te cuesta salir de ese estado, un proveedor de atención médica te puede ayudar.

  • ¿Cuáles son las señales de que podría necesitar más apoyo?

    Pensamientos e imágenes no deseadas irrumpen en mi mente y me angustian

    Los pensamientos intrusivos incluyen pensamientos o imágenes no deseadas que surgen en la mente y que pueden resultar perturbadores y causar miedo. Son comunes entre muchas mamás que acaban de tener un bebé y por lo general se relacionan con el temor de lastimar accidentalmente a tu bebé o de no poder protegerlo de algún daño. Pueden aparecer de repente y causarte ansiedad, vergüenza o angustia.

    Tener pensamientos intrusivos no significa que quieras que esas cosas sucedan, o que reflejen tus intenciones, valores o personalidad. Estos pensamientos pueden aparecer cuando el cerebro de una mamá que acaba de tener un bebé entra en un modo de protección para mantenerlo a salvo.

    Si se vuelven persistentes o más intensos, interfieren en tu vida diaria o te causan mucha angustia, ponte en contacto con un profesional de la salud mental o un proveedor de atención médica, como un trabajador social o terapeuta.

    Conoce la diferencia

    Los pensamientos intrusivos son diferentes de los pensamientos que quieres llevar a la acción, o de experiencias en las que sientes que has perdido el contacto con la realidad. Si escuchas o ves cosas que otras personas no perciben, te sientes inusualmente confundida o tienes ideas paranoicas, tienes creencias que no parecen basarse en la realidad o sientes que tú o tu bebé están en peligro debido a estas experiencias, busca atención médica de inmediato o llama al 988. Estas pueden ser señales de psicosis posparto, una condición poco frecuente pero grave que requiere tratamiento urgente.

Cosas que puedes probar

Encuentra actividades y herramientas para ayudarte a cuidar tu salud mental mientras te adaptas a la vida con un nuevo bebé.

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Para amigos y familiares

Apoyarte a ti durante esta transición
La llegada de un bebé, ya sea de tu pareja, de alguien de la familia o de una amistad cercana, también puede ser un cambio importante para ti.
Tal vez te estás adaptando a nuevas responsabilidades, a cambios en tus relaciones o rutinas y a tu papel como acompañante de una mamá que acaba de tener un bebé. Es importante que también reserves un espacio para cuidar tu propia salud mental. Y si estás pasando por un momento difícil, te puede ayudar hablar con alguien de confianza o buscar apoyo profesional.

Para obtener más información, herramientas y recursos sobre salud mental, explora Con Amor, Tu Mente. Si eres papá, consulta estos recursos para padres de la Maternal Mental Health Leadership Alliance. 

Cómo apoyar a una mamá
No necesitas tener todas las respuestas para apoyar a una mamá que está pasando por un momento difícil. Preguntarle cómo está, escucharla sin juzgar, ofrecerle ayuda práctica y ayudarla a encontrar el apoyo que necesita puede hacer una gran diferencia. Consulta la sección Cosas que puedes probar o encuentra ideas para iniciar conversaciones y formas de apoyar en nuestra página de recursos.