Conoce las señales
Las señales
Cosas que puedes probar
Descubre más sobre salud mental materna
Conoce experiencias comunes en las primeras etapas de la maternidad y formas de cuidar de ti
Comprender lo que sientes
Al convertirte en mamá, puedes experimentar emociones, pensamientos y situaciones que no esperabas. Lee las respuestas a algunas de las preguntas más frecuentes sobre salud mental materna para entender mejor lo que estás sintiendo, descubrir qué te podría ayudar y saber cuándo podría ser necesario buscar apoyo adicional.
Con la maternidad se presentan muchas situaciones y emociones inesperadas, y para varias de ellas nunca nos podemos preparar por completo. Pero hay muchas cosas que puedes hacer sola o con el apoyo de tus seres queridos antes de convertirte en mamá.
Tener un plan para el posparto puede ayudar a las parejas que esperan un bebé a pensar con anticipación en todo lo que sucederá DESPUÉS de que el bebé llegue a casa. Estos planes pueden ser útiles para preparar cosas como los horarios para dormir, las comidas, el cuidado de hijos mayores, el tiempo que te ausentarás del trabajo y tus momentos de descanso. Postpartum Support International ofrece una guía para el posparto en español como una clase en línea sobre la planificación del posparto, en inglés.
La respuesta sencilla es sí: lo que estás sintiendo es común. Convertirte en mamá y cuidar a un bebé, aunque ya lo hayas hecho antes, es una de las transiciones más importantes en la vida.
Después de la llegada de un bebé, podrías sentir una serie de emociones, y a veces, todas al mismo tiempo. La experiencia de la maternidad es diferente para cada persona, y no hay una manera correcta de vivirla. Ten paciencia y sé comprensiva contigo mismo mientras descubres cómo manejar estas emociones nuevas y, a veces, inesperadas.
Muchas mamás sienten ansiedad después de la llegada de un bebé. La falta de sueño, las nuevas responsabilidades, los cambios hormonales y el deseo de proteger a tu bebé pueden generar una preocupación intensa.
Si la preocupación te agobia, puede ser una señal de que necesitas más apoyo. La sección Cosas que puedes probar incluye ejercicios sencillos para volver al momento presente, como respirar lentamente o nombrar lo que ves a tu alrededor. Si la ansiedad es constante, difícil de controlar o está interfiriendo con tu sueño o tu vida diaria, ponte en contacto con un proveedor de atención médica.
Existe una enorme presión sobre las mamás, no solo de ser perfectas, sino que también se tienen que sentir felices todo el tiempo. Pero lo cierto es que no todos los momentos de la maternidad estarán llenos de alegría. Cuidar a un recién nacido puede ser impredecibe, frustrante y caótico, y al mismo tiempo hermoso y gratificante. Acepta tus sentimientos, incluso cuando no sean los que esperabas.
Hay cosas sencillas que puedes hacer todos los días para cuidar tu salud mental. Pero a veces podrías necesitar más apoyo. Identificar cuándo te podría venir bien un poco de ayuda es una parte importante de cuidarte, y no tienes que saber exactamente qué decir para pedirla. Si te sientes agobiada o te está costando cumplir con tus responsabilidades, acércate a alguien de confianza o a un proveedor de atención médica. No tienes que esperar a estar en crisis. Pide ayuda cuando la necesites.
Tener un bebé es uno de los desafíos más grandes de la vida. Implica muchos cambios, coordinación, apoyo, recursos, así como una enorme generosidad. Además, las madres se enfrentan a críticas y altas expectativas por parte de la familia y la sociedad. Es normal que te sientas agobiada: estás cuidando a un pequeño ser vivo.
Algunas mamás pueden sentir enojo e irritabilidad durante las primeras etapas de la maternidad. Los altibajos hormonales y los cambios en las rutinas, junto con la sobreestimulación, la falta de sueño y sentir que toda tu energía se consume por las nuevas responsabilidades, pueden hacer que te enojes con más facilidad.
Esto también le pasa a otras mamás y, en muchos casos, esa intensidad disminuye a medida que recuperas tus horas de sueño y cuentas con apoyo. Cuando sientas que el enojo crece, en nuestra sección Cosas que puedes probar encontrarás formas sencillas de reducir la presión, como alejarte por un momento y respirar lentamente, o pedirle a alguien de confianza que se encargue del bebé. Si el enojo es constante, te asusta o te cuesta salir de ese estado, un proveedor de atención médica te puede ayudar.
La llegada de un bebé implica un gran cambio en la identidad y las responsabilidades. De la noche a la mañana, hay un bebé que depende de ti completamente, y tal vez dejes de lado las cosas que antes te ayudaban a sentirte bien. No hay una línea de tiempo específica para volver a conectar contigo misma después de convertirte en mamá. Este proceso puede tardar un tiempo y requerir práctica.
Los pensamientos aterradores no deseados, también conocidos como pensamientos intrusivos, son comunes en una mamá que acaba de tener un bebé. Pueden incluir tanto ideas como imágenes no deseadas que podrían resultar perturbadoras y causar miedo. Por lo general, se relacionan con el temor de lastimar accidentalmente a tu bebé o de no poder protegerlo de algún daño. Pueden aparecer de repente y causarte ansiedad, vergüenza o angustia.
Tener pensamientos intrusivos no significa que quieras que esas cosas sucedan, o que reflejen tus intenciones, valores o personalidad. Estos pensamientos pueden aparecer cuando el cerebro de una mamá que acaba de tener un bebé entra en un modo de protección para mantenerlo a salvo.
Si se vuelven persistentes o más intensos, interfieren en tu vida diaria o te causan mucha angustia, ponte en contacto con un profesional de la salud mental o un proveedor de atención médica, como un trabajador social o terapeuta.
Conoce la diferencia
Los pensamientos intrusivos son diferentes de los pensamientos que quieres llevar a la acción, o de experiencias en las que sientes que has perdido el contacto con la realidad. Si escuchas o ves cosas que otras personas no perciben, te sientes inusualmente confundida o tienes ideas paranoicas, tienes creencias que no parecen basarse en la realidad o sientes que tú o tu bebé están en peligro debido a estas experiencias, busca atención médica de inmediato. Estas pueden ser señales de psicosis posparto, una condición poco frecuente pero grave que requiere tratamiento urgente.
Prestar atención a lo que estás sintiendo, y con qué frecuencia lo sientes, es la mejor manera de saber si necesitas ayuda. Es importante describir tus emociones, tanto a las personas en quienes confías como a ti misma. Algunas veces no podrás notar estos cambios sola, así que diles a las personas cercanas que pueden ser honestas contigo.
La mayoría de las personas que acaban de tener un bebé se enfrentan a desafíos durante los primeros días, semanas e incluso meses, pero logran seguir con su día, cuidar a su bebé y cumplir con otras responsabilidades sin demasiadas dificultades.
Tener emociones intensas, perturbadoras y disruptivas es una señal de que necesitas ayuda profesional. Las mujeres que experimentan síntomas que afectan significativamente la salud mental materna suelen decir cosas como:
- ¿Por qué soy tan mala mamá?
- Quiero escapar.
- Ya no soporto ni un minuto más.
- Mi bebé o mi familia estarían mejor sin mí.
- Siento que me estoy ahogando.
- Soy la peor madre del mundo.
- Para todas las demás parece algo tan fácil. ¿Por qué es tan difícil para mí?
Busca ayuda si:
- Te cuesta llegar al final del día y realizar tareas cotidianas, como cuidar de ti y de tu(s) hijo(s).
- Te sientes tan desesperada que pierdes la esperanza de que las cosas vayan a mejorar o cambiar.
- Sientes tanta ansiedad o agobio que te sientes sobrepasada.
- Te preocupa la posibilidad de lastimarte o de lastimar a tu hijo(s).
No tienes que esperar hasta que la situación se vuelva insoportable. Pedir ayuda desde el principio es una muestra de fortaleza.