Ser amable contigo misma
Cuando te conviertes en madre, surgen nuevas presiones y fuentes de estrés, por lo que es importante que no te critiques. Ten paciencia y sé amable contigo durante esta nueva etapa de tu vida. No tienes que “forzarte a seguir adelante” cuando estás pasando por emociones o situaciones difíciles. Hay muchos tipos de redes de apoyo; solo asegúrate de que en la tuya puedes plantear con honestidad cuáles son tus límites. Ninguna mamá es perfecta. Evita compararte en las redes sociales con otras mamás que acaban de tener un bebé. Quédate con lo que te sirva y olvídate de todo lo demás. Trata de no aislarte durante períodos largos. Es bueno pasar tiempo con tu bebé, pero asegúrate de que también te comuniques con tus seres queridos y salgas de casa.